Una nave industrial es el lugar destinado al resguardo de los bienes de una empresa, lo que puede incluir vehículos, depósitos, maquinaria, zonas de fabricación e incluso oficinas, entre otros.
El proceso de construcción consiste en:
Permite adecuar el terreno para poder continuar con la cimentación. Además, es necesario realizar una serie de estudios sobre las características del suelo.
Con el proyecto y el análisis efectuado previamente para conocer las condiciones del terreno, se logra construir una base sólida y resistente.
La estructura suele ser metálica y está compuesta por vigas de acero o pórticos de geometría variable.
Para continuar con el proyecto de la nave industrial, en lo referente al cerramiento, existen distintos materiales con los que pueden construirse las paredes, como paneles de hormigón, bloques de hormigón, paneles sándwich, entre otros.
Se trata de una solución completa formada por tres componentes principales: chapa, aislamiento y membrana impermeabilizante. Todos los tipos de cubierta tendrán un grosor determinado según las necesidades de la nave industrial.
